El presidente de ORPIO, Beltran Sandi Tuituy, lideró a la delegación indígena en favor de los intereses de las 700 comunidades nativas organizadas y difundió las iniciativas de sus federaciones base a nivel internacional.
En un momento decisivo para la agenda climática global, la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) consolidó una presencia estratégica en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), realizada en Belém do Pará, Brasil. Su participación permitió visibilizar las soluciones lideradas por los pueblos indígenas amazónicos para la protección de los bosques y la defensa de los territorios ancestrales, articulando evidencia técnica y liderazgo político en un espacio clave de negociación internacional.
Como parte de su agenda en la COP30, ORPIO desarrolló la actividad “Iniciativas indígenas para el monitoreo y vigilancia territorial: la experiencia del CIPTO”, realizada el 10 de noviembre en el Museo Paraense Emílio Goeldi. En el evento participaron la União dos Povos Indígenas do Vale do Javari (UNIVAJA), la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana (OPIAC).
En este espacio se posicionó el funcionamiento del Centro de Información y Planificación Territorial de ORPIO (CIPTO) como un modelo innovador que integra conocimiento ancestral, tecnología comunitaria y análisis geoespacial para fortalecer la gestión territorial indígena en Loreto.
Durante el evento, ORPIO presentó el informe “Análisis geoespacial de deforestación, pérdida de bosques primarios y cobertura arbórea en el Corredor Territorial Yavarí–Tapiche”, elaborado por el CIPTO con el apoyo técnico de Earth Insight. Este estudio emplea herramientas avanzadas de monitoreo, reporte y verificación indígena para evaluar la magnitud de la deforestación, las presiones extractivas y los riesgos que afectan este corredor, una extensa área conformada por territorios continuos habitados por pueblos indígenas en aislamiento, así como por comunidades indígenas que comparten territorios con estos pueblos y resguardan zonas de alto valor ecológico y cultural.
La presentación también incluyó las capacidades del Sistema de Alerta Temprana (SAT–CIPTO), los aplicativos de registro comunitario y los protocolos de verificación territorial utilizados por las bases de ORPIO para identificar amenazas como la deforestación, la minería ilegal, el riesgo hídrico y los impactos sobre pueblos indígenas en aislamiento. Este conjunto de evidencia reforzó la urgencia de proteger el Corredor Territorial Yavarí–Tapiche frente a presiones crecientes y consolidó el valor del monitoreo indígena como instrumento para fortalecer la gobernanza territorial.
La delegación de ORPIO también participó en espacios de alto nivel, como el evento “Corredores territoriales: fortaleciendo la protección de los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial”, coorganizado con Rainforest Foundation Norway. Además, intervino en el panel “PIACI: Por el derecho a existir”, organizado por el Grupo de Trabajo Internacional para la Protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (GTI PIACI), donde se expuso la situación crítica de las reservas indígenas solicitadas Yavarí Mirim y Napo Tigre.
La participación de ORPIO en la COP30 marca un hito en su estrategia de internacionalización, proyectando al CIPTO como un modelo técnico replicable y fortaleciendo la presencia política amazónica en un momento crucial para la defensa de los territorios y de los pueblos indígenas.
DATO: ORPIO tiene 28 años de trayectoria de lucha y un área de influencia de 29 millones de hectáreas de bosques y territorios indígenas en Loreto. Representa a 51 federaciones y a 19 pueblos indígenas amazónicos.















